
Como ya todos sabréis, lo más importante para el buen uso de vuestra mochila de hidratación es secar bien la bolsa del agua inmediatamente después de su uso. El no hacerlo bien, o dejarlo para el día siguiente conlleva que los restos de agua se corrompan, y que puedan proliferar simpáticas bacterias en su interior. Estas no solo serán las causantes del mal sabor y olor, sino que además podrán desencadenar entre otros problemas gastroenteritis.



